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Elmo Renista
SHEINBAUM NO DEJA ESPACIO PARA DUDAS EN CASO DE ALEJANDRA ANG
SHEINBAUM NO DEJA ESPACIO PARA DUDAS EN CASO DE ALEJANDRA ANG
Su carrera política tuvo un golpe letal
1.- Mucho dio de que hablar la respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum en el caso la diputada Alejandra Ang, que no evadió lo que hay que decir. Por el contrario, fue una de las expresiones más duras de disciplina política que ha dado en los primeros 15 meses de su administración.
Claudia Sheinbaum exigió a Alejandra Ang explicaciones claras y sostuvo que, de existir indicios de algún delito relacionado con la alta suma de dinero en su camioneta, debe haber investigaciones y castigo.
La presidenta no dejó lugar a ambigüedades dentro del movimiento y dejó claro que en la Cuarta Transformación no hay excepciones ni protección para nadie, independientemente de su cargo.
La dureza del mensaje aumenta debido al momento político. MORENA gobierna y se juega su legitimidad, por lo que el escándalo de la diputada mexicalense afecta al partido, merma el discurso de honestidad y golpea directamente la legitimidad Sheinbaum sabe bien que el costo de omitir una postura es mayor que el de ser contundente.
Lo de la presidenta no fue un regaño privado, fue una advertencia pública. Este gesto tiene consecuencias, dentro de la lógica de un partido que se prepara para 2027, las palabras de la presidenta funcionan como una línea clara.
No se trata nada más de una sanción jurídica, sino de desactivar las aspiraciones políticas de Alejandra Ang para asegurar mejores resultados para MORENA. Las aspiraciones de la legisladora quedan, en los hechos y antes de los tiempos legales, canceladas.
Será difícil que tenga algún aliado que apueste por un perfil marcado por la propia presidenta como incompatible con los principios morenistas.
Desde la óptica de la Cuarta Transformación, la postura de Sheinbaum reviste liderazgo y coherencia. Claudia Sheinbaum no apuesta por proteger la trayectoria individual de nadie, sino por la limpieza y congruencia del proyecto político fundado por López Obrador.
Al manejarlo de esa manera, la titular del Poder Ejecutivo le deja claro a todos que su sexenio no basta con portar las siglas de la 4T, sino comportarse a la altura de una sociedad demandante, cada vez más politizada y, sobre todo, cada vez más pendiente.

"PELEA" DE LÓPEZ BELTRÁN CON LA IA ABRE EL DEBATE
Un episodio que invita a la reflexión
2.- La discusión entre José Ramón López Beltrán con la inteligencia artificial Grok, perteneciente a X y vinculada a Elon Musk, ha encendido las alarmas del morenismo y especialmente en los debates sobre la comunicación política y el comportamiento de figuras políticas claves de la 4T.
Todo comenzó cuando un usuario de la plataforma solicitó a Grok que se burlara de López Beltrán con base en comentarios que suele recibir en redes sociales. En respuesta, la IA generó un mensaje con un lenguaje ofensivo, cargado de descalificaciones personales que fue replicado públicamente por López Beltrán como un ejemplo de “acoso automatizado”.
El hecho de que López Beltrán entrara en conflicto con IA y exigiera disculpas públicas de X y por ende del propio Musk generó críticas y aumentó el tono de las burlas hacia el hijo del ex presidente, quien incluso cuestionó los protocolos de diseño, filtros y supervisión de quienes operan la IA, sosteniendo que este tipo de respuestas pueden “violentar principios básicos de dignidad humana” y configurar discurso de odio.
La situación no es nueva. El episodio se superpone a un episodio anterior en el que Grok respondió a preguntas sobre el estilo de vida de López Beltrán y habló sobre posibles conflictos de interés.
Dentro del morenismo, no son pocos los que hablan sobre la importancia de cuidar la exposición pública de las figuras más relevantes para el movimiento, así como su capacidad de reaccionar a cuestionamientos y los retos que todos los personajes políticos tienen al interactuar con la tecnología automatizada.
Este caso obliga a reflexionar cómo las figuras políticas gestionan su presencia y su reputación en el entorno digital, sobre todo ante los entornos digitales contemporáneos. Se trata de un desafío de comunicación política que debe comprender los nuevos valores con que se rigen los cibernautas políticos.
